Los desplazados del ‘desarrollo’ se plantan en el río Cauca

Medio centenar de personas resisten desde el jueves 9 de febrero en un campamento de protesta al pie del río Cauca, en el municipio de Toledo (Antioquia) ante los reiterados desalojos provocados por Hidroituango y las amenazas a su seguridad.

El calor podría ser insoportable al pie del río Cauca a su paso por Antioquia si para los campesinos y barequeros residentes de estas riberas no estuviera su vida ahí. Por eso, desde el campamento de resistencia instalado el jueves 8 de febrero, tras los desalojos del martes 31 de enero en la playa La Arenera Los Mangos del municipio de Toledo, aseguran que ahí seguirán hasta que el alcalde se siente a dialogar con ellos.

Y seguirán a pesar de que ese alcalde de Toledo, Jhonny Alberto Marín Muñetón, “está desaparecido, se ha ido del municipio con tal de no dar la cara”. Seguirán a pesar de las graves circunstancias de inseguridad que amenazan a los resistentes contra la megarrepresa de Hidroituango, que construye Empresas Públicas de Medellín (EPM), y contra el Movimiento Ríos Vivos, que los apoya. La Asociación de Campesinos de Toledo Norte de Antioquia y Ríos Vivos denunciaban el sábado en la mañana que el viernes 10 de febrero, sobre las 7:30 p.m., un grupo armado incursionó en Altos de Chiri, en el vecino municipio de Briceño, y “con lista en mano buscaron un integrante del Movimiento Marcha Patriótica, un integrante del Movimiento Ríos Vivos, y un miembro de la Junta de Acción Comunal, resultando herido el campesino a quien preguntaron por las tres personas”.

“La situación de seguridad es tenaz pero estamos decididos a seguir en el campamento”, informaba a Colombia Plural un activista entre los resistentes. En un comunicado, la resistencia a las represas informaba que “integrantes de las diferentes subregiones afectadas por Hidroituango estamos llegando a las riberas del río Cauca en jurisdicción del municipio de Toledo Antioquia, buscando que el río y el Cañón del Cauca inspire diferentes acciones de protesta que como Movimiento realizaremos buscando llamar la atención de los diferentes entes del Estado, especialmente la ANLA (Agencia Nacional de Licencias Ambientales) y la administración municipal de Toledo, sobre la crisis que para las familias afectadas y víctimas por este megaproyecto está generando la estrategia reiterativa de usar la violencia para abordar un conflicto social, cultural, económico y ambiental por medio de los desalojos forzosos que se constituyen en desplazamientos por el desarrollo”.

WhatsApp Image 2017-02-12 at 3.41.07 PM

Las familias que habitan el cañón del Cauca (donde también se planea la represa de Hidroespiritusanto, entre otros) creen que se están vulnerando “el derecho a la contradicción, al debido proceso, al buen nombre, al ambiente sano, a la libre elección del trabajo, a la cultura, a la vivienda, a la alimentación” en razón del megaproyecto Hidroituango “y de la asimetría de poder que representa EPM para las comunidades afectadas, las administraciones municipales, los concejos e incluso para la rama judicial”. “Ninguna autoridad actúa bajo su obligación de protección y garantía de derechos”, concluyen los manifestantes, quienes se consideran revictimizados y se pregunta si la paz se construye con “esta violencia”.

Isabel Zuleta, del Movimiento Ríos Vivos, ha enviado un mensaje desde la zona exigiendo la presencia del Ministerio del Interior y de la Defensoría del Pueblo ya que tras la incursión en Briceño “no hay garantías para los líderes y lideresas defensores de derechos humanos ni para las comunidades organizadas. “Hay mujeres embarazadas, los niños están con mucho miedo y hay gente que se ha escondido en el monte”.