(Imagen tomada por Jesús Abad Colorado en 1997 en Pavarandó,
donde el hacinamiento y las precarias condiciones
fueron lo cotidiano para las personas desplazadas)
"Llegamos por el río...
Ejército y Policía consiguieron convencer a algunos medios de comunicación de que en Riosucio estaba ocurriendo lo que no estaba pasando. Estas fueron las mentiras oficiales.
El Atrato desemboca en un mar de olvido, pero sus gentes tienen la memoria viva y recuerdan con precisión los hechos de una guerra que para todos comenzó un 20 de diciembre pasadas las 6 de la mañana.