Luis Pérez y sus “cuatro babys”

Es posible que sea el karma de los antioqueños. O es posible que una mayoría de antioqueños toleren un tipo de gobernantes y de discursos que los sitúa en el límite del fascismo. Una parte de la dirigencia paisa, como el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, está convencido de que Netflix y algún cantante de rap lideran una campaña mundial para que la capital de la gloriosa Antioquia sufra con el estigma de Pablo Escobar. Otra parte, como el nuevo Uribe del siglo XXI: el gobernador Luis Pérez Gutiérrez, cree que Maluma, un eyaculador precoz de testosterona, machismo y mal gusto, es un hito antioqueño al que se critica por ser exitoso: “La gente habla de superación y ataca a los triunfadores (…) ¿Será que los 24 millones de seguidores que tiene Maluma en sus redes sociales están equivocados?”. Es decir: ¿Será que los casi 14 millones de alemanes que votaron a Hitler en 1932 estuvieran equivocados?

El gobernador se ha mostrado orgulloso y desafiante en un acto en el que le ha entregado a Juan Luis Londoño Arias, alias Maluma, la distinción escudo de oro de la ciudad en categoría oro. “Este joven compositor y cantante antioqueño”, que según Pérez, “es el ícono de la nueva generación de los jóvenes que piensan en grande y quien lleva en alto el nombre de Antioquia y Colombia por distintos escenarios del mundo”, escribe bellezas como esta:

“Estoy enamorado de cuatro babies
Siempre me dan lo que quiero
Chingan cuando yo les digo
Ninguna me pone pero”

“Quiere que la lleve pa’ medallo
Quiere que la monte en carros del año
Que a una la coja
A la otra la apriete
Y a las otras 2 les dé juntas en el baño”.

 

Luis Pérez no dijo estas estupideces en privado sino en un acto con decenas de seguidores del “joven ícono”. Y el “joven ícono” del patriarcado más soez se sintió arropado por la principal autoridad de Antioquia, claro está, y cantó el tema del escándaloCuatro babys-. ¿Por qué no lo iba a hacer? Si te premian por ser un machista ignorante con 23 años con el escudo de oro de la ciudad –“Quiere que la lleve pa’medallo”- pues interpretas el tema de marras y demuestras que si has triunfado entre una masa de ignorantes puedes hacer lo que te venga en gana. La medalla, por supuesto, no se la ha entregado Luis Pérez a un buen estudiante o a una víctima resilente. No, esos no triunfan ni llevan –o arrastran- el nombre de Colombia o de Antioquia por el mundo.

No parece una anécdota lo ocurrido hoy en Medellín. Es el síntoma de una enfermedad estructural y profunda que nos habla de los valores trastocados. Tan enfermizo era el leitmotiv de Pablo de ganar plata a costa de lo que fuera –y que tanto daño ha hecho al dejar instalada la cultura del dinero fácil- como el de Maluma: da igual las sandeces que cante o la violencia que provoque porque soy un triunfador.

Imagino que eso –el trastoque de valores y principios éticos- explica que miles de personas acompañaran en una marcha a unos líderes políticos corruptos e involucrados con el paramilitarismo, que la mayoría del país permanezca indolente ante el riesgo de que el precario proceso de paz fracase, que no haya un plan de Estado para atacar las agresiones sexuales a niñas y niños, que mujeres empobrecidas gasten la nada que tienen en senos artificiales en una ruleta rusa quirúrgica de garaje, que emprender llegue a ser sinónimo de estafar y que estafar cada vez se parezca más a gobernar.

Maluma le habrá enseñado a Luis Pérez –el gobernador que soñó alguna noche con ser el prócer eterno del ‘luisperismo’- cómo conseguir cuatro babys a las que forzar sexualmente sin forzarlas dónde y cuándo quiera. La cosificación de la mujer, la patética masculinidad del “joven ídolo antioqueño”, el triste triunfo del dinero y las portadas son los mensajes pedagógicos que hoy ha lanzado el gobernador del departamento más educado de Colombia, en la ciudad más moderna del mundo mundial, en ese vergel paisa que a veces se parece tanto un desierto. Ahora, ya, Maluma está listo para componer el tema de campaña de Cambio Democrático para las próximas elecciones: “Siempre me dan lo que quiero”.

Mi solidaridad con los miles de antioqueños que sí han reaccionado a esta vergüenza y han tratado de evitar que este horror simbólico se produjera.

 

*Periodista y coordinador de Colombia Plural y de la Escuela de Comunicación Alternativa de Uniclaretiana.