Máxima pasión, selectiva solidaridad

La pasión por el fútbol serviría de coraza social y política no sólo para protegernos de los problemas de violencia que a diario vive el país, sino para no reconocer las dimensiones sociales, económicas, étnicas y políticas que subyacen a esas múltiples violencias que exhibe Colombia históricamente.

¿A quién le importa que te maten?

Los consejos de seguridad que necesita este país no tiene que ver con la guerra contra 6 o 7 mil hombres y mujeres de las FARC, sino con la profunda penetración de una lógica criminal en el propio estado –el ethos mafioso del que habla Germán Ayala Osorio-.

Las ausencias duelen

El hijo de Nydia Erika Bautista (desaparecida forzada) lo tiene claro: "La desidia de los funcionarios encargados de “administrar justicia” en Colombia está inclinada en favor de los desaparecedores. Si no fuese así, ¿cómo tantos miles de casos permanecen en la impunidad absoluta?"